Adiós a mi etapa asociativa

Adiós a mi etapa asociativa

Amo la psicoterapia. Le digo adiós a mi etapa asociativa. Después de más de 30 años de profesión, me ha dado mucho placer el acompañar a mis pacientes a sanar y crecer en sus vidas, me ha dado de comer, me he desarrollado profesionalmente, la he enseñado con éxito e incluso me ha cambiado la vida como paciente.

 

Mientras trabajaba como psicoterapeuta, hace 17 años inicié un camino paralelo a mi función terapéutica y docente: fundamos Aphice (Asociación de psicoterapia humanista integrativa y counselling de España) junto a los alumnos y profesores de las dos primeras promociones de nuestros dos Máster, el Máster Psicoterapia Humanista Integrativa y el Máster de Counselling. Fui nombrado presidente, cargo que ejercí durante 13 años. Por aquel entonces yo no tenía mucho espíritu asociativo pero pensé que era necesario ese esfuerzo para aportar a mi profesión y a nuestro enfoque, una estructura profesional e integrarla en la realidad profesional española.

 

Tras varios años consolidando la asociación y dándole estructura profesional decidimos integrarnos a FEAP (Federación española de asociaciones de psicoterapeutas) y yo, como presidente de Aphice fui el primer delegado en FEAP. La incorporación de nuestra asociación en la federación no fue banal, ya que según sus estatutos se requerían un mínimo de tres asociaciones para organizar una sección, por lo que tras nuestra llegada pudimos crear la sección de Psicoterapias Humanistas de la que fui

asamblea

Ultima foto de asamblea

elegido el primer presidente, cargo que he ejercido hasta hace unos días. En ese último acto de despedida dije mi primer adiós. Sentí mucha tristeza. Han sido muchos años.

 

He trabajado intensamente todos estos años, tanto en Aphice primero como en Feap después, buscando aportar a la psicoterapia algo de lo que me había dado. Ese periodo acabó ayer. Me siento en duelo de una relación larga y profunda. Cuando terminó la última asamblea de Feap en la que participaba me sentí liberado y triste. Pude decir adiós muchas veces y eso me ayudó.

 

Han sido muchas experiencias, mucho aprendizaje, muchas horas de dedicación y reuniones interminables. Negociaciones, discusiones acaloradas, noches de insomnio en busca de soluciones, muchas frustraciones por no lograr lo que a ti te parece lógico y bueno, pero que los compañeros que tienes enfrente no ven o piensan de una forma diferente.

 

Junto a mis compañeros he organizado cuatro Jornadas de psicoterapias humanistas y el año pasado un congreso nacional de psicoterapia Feap que fue un gran éxito y que nos exigió muchísimo esfuerzo.

 

He luchado por la psicoterapia y sobre todo por la psicoterapia humanista, que es la que pienso que accede mejor a la resolución de los conflictos y trata mejor a las personas. Obviamente mis compañeros de otros enfoques pensarán lo mismo de los suyos.

 

En todos estos años, todo el tiempo ocupado en y para la psicoterapia, ha tenido que combinarse con el trabajo cotidiano de ser psicoterapeuta, profesor de dos máster y de varios cursos, dirigir el Instituto Galene, escribir unos cuantos libros, artículos, el blog, … Ahora le digo adiós a esta etapa dedicada a las asociaciones y federaciones. Yo seguiré atendiendo pacientes, enseñando psicoterapia, participando en congresos, supervisando, escribiendo,… solo eso.

 

Terminé mi tiempo asociativo y esto me deja un gran vacío. Como parte de este duelo necesito dar las gracias a tantas personas que compartieron mi camino…

Gracias Antón, Maca, Carmen, Ana, Ramón, Joseph, Iñigo, Mª Antonia, Alicia, Paola, Diana, Regina, Luis Ángel, Nuria, Emilio, Maite, Paco, Eloy, Julián, Rafaela, Jesús, José Antonio, Begoña, Felicidad, Blanca, Mª José, Agustín, Annette, Miguel, Beatriz, Pedro, Esperanza, Encarna, José Luis, Margarita, Marta, Rosa, Mª Ángeles, Mª Jesús, Charo, Estitxu, Fernando, Miguel Ángel, Olatz, Valle, … una muestra pequeña entre muchísimas personas y experiencias. Son tantas y tantas las personas con las que hemos compartido tanto…

 

Cuando te vas y dejas atrás esa etapa, quedan las personas, lo vivido y sobre todo lo sentido. Lo mejor, las personas que hemos trabajado codo con codo en este viaje asociativo por la psicoterapia, que de otra manera no habría conocido. Me las habría saltado y no me habría dado cuenta de la tremenda pérdida que eso habría supuesto. Me llevo el corazón lleno de cariño y emociones sentidas.

 

Al final, sigo estando en deuda.

 

 

 

José Francisco Zurita

Estudié medicina porque quería ayudar a las personas a dejar de sufrir y mejorar sus vidas. Trabajando ya como médico, hace más de treinta años, en una comunidad terapéutica de toxicómanos, me di cuenta de que mis pacientes necesitaban algo distinto a los medicamentos que yo podía recetar. Descubrí entonces la psicoterapia humanista y me formé en varias escuelas. Con los años creé una metodología propia: la Psicoterapia Humanista Integrativa, que ejerzo y enseño en el Instituto Galene. Trabajando con mis pacientes a nivel emocional profundo, siento que hago la medicina que siempre soñé hacer. Mi primer libro lo publiqué hace 25 años en España, México y Portugal, Te lo digo porque te quiero, que acabamos de actualizar y publicaremos de nuevo en España. Después vinieron Me gusta crecer a tu lado, Gosto de fazer amor y, ya en colaboración con mi mujer, Macarena Chías, El duelo terapéutico y EmocionArte con los niños. Hace ya 14 años fundamos la revista de psicoterapia electrónica Bonding, ahora reconvertida en blog, que dirijo y en la que escribo mensualmente. Desde el mes de mayo de 2016 colaboro publicando los artículos de este blog en El Huffingtonpost.

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